Los guantes de batalla que nunca deben faltar en el equipo
Llevo años usando los Dirtpaw y sigo regresando a ellos porque son los más confiables para el diario. Lo que más valoro es el acolchado de la palma; después de un par de horas en las veredas, se agradece mucho ese extra de comodidad para evitar que las manos se cansen tanto. Son resistentes, aguantan bien los tallones con las ramas y el diseño en negro con blanco combina con todo lo que te pongas. Además, el ajuste en la muñeca es muy firme y no se andan moviendo mientras vas en las bajadas.
Desde un punto de vista objetivo: es un guante de gama media muy equilibrado, pero hay que tener claro que la protección de los nudillos es sencilla; si haces downhill muy agresivo o te metes por zonas de muchas piedras sueltas, quizá sientas que te falta algo de blindaje. También, aunque son súper cómodos, en los días de calor más intenso en la ciudad sí se sienten un poquito calientes. Fuera de eso, por el precio y lo que duran, son por mucho los guantes con mejor relación calidad-precio que he tenido

















































































